Este domingo el MetLife Stadium de Nueva Jersey va a ser testigo de algo que nunca pasó en la historia de los Mundiales: España y Argentina jugándose la copa cara a cara. Y no llegan de cualquier forma — llegan invictas las dos.

La mejor defensa contra el ataque más letal

España, de la mano de Luis de la Fuente, se metió a la final con un dato que asusta: en siete partidos recibió apenas un gol y marcó 13. La Roja aplastó a Francia 2-0 en semis y confirmó que su fórmula — control absoluto del balón, presión alta y paciencia para encontrar el hueco — sigue siendo letal.

Argentina llega con otra identidad, pero el mismo resultado: invicta, ganó los siete partidos que jugó y es la máxima goleadora del torneo con 19 tantos. En semifinales se sacó de encima a Inglaterra 2-1, un partido que Messi resumió con una frase que ya quedó dando vueltas: “Es una locura jugar dos finales del mundo seguidas.”

El planteo táctico

Lionel Scaloni no le movió el banco a su 4-4-2 en todo el torneo, el esquema que le dio equilibrio defensivo sin resignar gol. Pero contra España el desafío es distinto: si Argentina no aprieta arriba y recupera rápido, corre el riesgo de quedar sin la pelota los 90 minutos — y contra esta España, eso puede significar la final.

Del otro lado, De la Fuente no necesita reinventar nada. Su equipo ya demostró que sabe imponer el ritmo del partido, y la clave va a estar en si Argentina logra romper esa tenencia con velocidad y verticalidad, algo que a Inglaterra le costó carísimo en semis.

Lo que dicen los números (y lo que no)

Los modelos de IA no se ponen de acuerdo. Squawka Signal le da a España 60.9% de probabilidades de ser campeón frente a 39.1% de Argentina. Pero otro modelo predictivo se inclina por la Albiceleste. Como en toda final, los papeles se rompen en la cancha.

Lo único seguro: el domingo 19 de julio a las 3PM ET (16h en Argentina, 21h en España) en el MetLife Stadium, dos equipos invictos y sin techo definido se van a jugar todo. Historia garantizada, sin importar quién levante la copa.